Si su deudor es una consultora, estudio jurídico o contable, ingeniería o agencia, el activo es esencialmente humano e intangible. El concurso típicamente es corto y limpio si la firma conserva al equipo. Forzar la quiebra dispersa al talento y destruye toda chance de recupero.
Para tomar decisiones bien fundadas, conviene entender la naturaleza económica y patrimonial del rubro de su deudor.
Contratos, marca, cartera de clientes, talento. Difícil de valuar y de liquidar.
Salarios profesionales altos, eventualmente honorarios pendientes a socios.
Casi todos los acreedores son quirografarios. Mayor flexibilidad concursal.
Identifique su posición dentro del concurso. Cada categoría tiene un régimen distinto y una estrategia óptima específica.
Quirografario habitual. Acompañar mantiene cliente recurrente.
Quirografario sin garantía. Decisión típica de comité de crédito.
Renegociar canon mantiene tanto el ingreso como al inquilino.
Privilegio laboral. Mantener al equipo es preservar el activo principal.
La verificación incorpora su crédito al expediente. Sin ella, queda fuera del concordato y del reparto. La documentación específica varía según el rubro.
Una vez verificado, viene la decisión más importante: votar y participar de la negociación. En este rubro hay razones particulares para acompañar.
El activo de la empresa es la prenda común de los acreedores. En este rubro, la quiebra destruye valor de modo particular y rápido.
En quiebra, el equipo se dispersa, la cartera de clientes se vacía y la marca pierde valor. Como no hay activos fijos relevantes para rematar, los acreedores quirografarios suelen cobrar mínimamente, después de privilegios laborales y costos del proceso. El recupero efectivo es habitualmente más bajo que en cualquier otro rubro.
Verifique. Acompañe el concordato corto. Conserve a la firma como contraparte. Es la forma más eficiente de recuperar en este rubro.